La Leyenda Del Viento En la Vía De Los Chasquis

Cuentan los abuelos, que por allá en los tiempos en los que los
españoles apenas estaban en camino con destino a las Américas, existía
una pequeña y prospera aldea en el norte del ecuador; un día un
Chasqui que viajaba en dirección a la parte más lejana del imperio,
llevando un importante mensaje de parte de la corte del Emperador, se
detuvo en esa pequeña aldea para tomar agua, pues ya llevaba varios
días viajando desde Cuzco. Las personas de la aldea lo recibieron
cariñosamente y le dieron alimentos y un lugar para tomar un pequeño
descanso. En aquel pueblo había un templo, era fácil de distinguirlo ya
que era la casa mas alta de la aldea. En aquel templo había una
pequeña estatuilla de una deidad a la que se le conocía como el espíritu
del viento. Esta pequeña figura que no pasaba de medir los 20 cms de
alto y estaba hecha de oro y bronce con algunos pequeños adornos de
piedras preciosas de la región. El espíritu del viento era la deidad mas
venerada en esa aldea, pues se consideraba que ella regia sobre esa
región y era la protectora de la aldea. El chasqui tenia la mala
costumbre de robar objetos de los lugares por los que pasaba para
luego venderlos y al ver la reluciente estatuilla pensó que sería fácil
llevársela y podía venderla a un buen precio, de tal forma que se
dispuso a tomarla del altar y envolverla en una manta para camuflarla
con sus demás ropajes. Decidió partir de inmediato para evitar los
problemas y continuó en su camino, pero de un momento a otro un
fuerte ventarrón soplo desde el sur, y este fue tan fuerte que derribó al
chasqui e hizo que permaneciera tendido sobre el camino, luego la
neblina bajó desde las montañas hasta el lugar donde yacía el
mensajero e hizo que se perdiera y no pudiera volver a encontrar el
camino, luego el viento hizo que dos grandes nubes negras se
encontraran, provocando una fuerte tormenta que cayó con toda su
furia sobre el Chasqui. Esta fue la venganza que lanzó el espíritu del
viento sobre el Chasqui ladrón…

Realizado por: Yohannan Benysh Garzón Zamora, grado 7°, Skolmi

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